Esparreguera

SERVICIO DE RECOGIDA DE BASURAS

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Articulo a Pedro Pedreño miembro de la ejecutiva del PSC de Esparreguera.

SERVICIO DE RECOGIDA DE BASURAS

 

Hace unos meses que el contrato de recogida de basuras que tiene suscrito el Ayuntamiento con la empresa Servitransfer ha caducado. En estos momentos  dicho contrato se ha prorrogado, a la espera de la resolución de uno nuevo  en el que se deberá subsanar algunas carencias que presenta el actual, e introducir una mejora sustancial del servicio, la cual debería contemplar: un estudio a fondo del modelo de recogidas, aumento de la frecuencia en la recogida de algunas fracciones, aumento de la frecuencia de paso del camión de recogida de trastos, sobre todo en las áreas de recogida más conflictivas, y mayores acciones de limpieza en las áreas.

Cada vez que se habla del mal funcionamiento del servicio de recogidas de basura se señala a los usuarios como los principales responsables de este mal funcionamiento por el incorrecto uso que hacen del mismo, y esto es cierto, pero no es toda la verdad, la administración también tiene su grado de responsabilidad.  El actual contrato de recogidas de basuras es una muestra de esta responsabilidad, estuvo concebido desde una óptica economicista y huérfano de liderazgo político. Grave error. Para conseguir este objetivo no cabía otra que rebajar prestaciones, cuyas consecuencias no tardaron en visualizarse. Un deterioro en el servicio tiene su efecto en el comportamiento de algunos vecinos: cuando acceden a un área de recogida donde el contenedor está lleno, en lugar de buscar otra área donde los contenedores sean accesibles, dejan la bolsa de basura, o cualquier otra fracción, en el exterior junto al contenedor correspondiente. Si a estos les sumamos aquellos que creen que en las áreas de recogidas pueden dejar cualquier, cosa más allá de las cinco fracciones de recogida, a saber: Orgánica, rechazo, papel y cartón, envases y vidrio, tendremos estas áreas convertidas en pequeñas “deixallerias” y provocando un paisaje de suciedad y dejadez que se convierte en indignación para la mayoría de los vecinos.

El reto que tiene el Ayuntamiento no es pequeño, pero debe afrontarlo con ilusión y ganas. La experiencia indica que existe un número de incívicos que sistemáticamente van boicoteando la convivencia, pero también sabemos que somos más los cívicos y que tenemos que unir nuestras fuerzas, no en estériles campañas de denuncias en las redes, o en amagos de manifestaciones contra los incívicos (no sé cómo se puede montar una manifestación contra algo inconcreto y etéreo y que además estos individuos no se van a dar por aludidos), sino en estar atento a las actitudes incívicas y denunciarlas, ya vale de la inhibición de los cívicos. El éxito o fracaso de este servicio está estrechamente ligado a las personas, sin su empatía y complicidad no hay nada que hacer. Somos los ciudadanos los que debemos clasificar las fracciones y depositarlas en su correspondiente contenedor, de nosotros depende que o bien el Ayuntamiento pague más por el tratamientos de los residuos: a mayor aumento de la fracción rechazo, mayor tasa se debe pagar al vertedero, a mayor impropios (todo aquello que no sea residuo orgánico) mayor tasa o no aceptación del vertedero de estos residuos, con el consiguiente aumento de costos; o bien perder los retornos económicos que conlleva la recuperación del papel y del vidrio.

En conclusión, este nuevo contrato de recogida de basuras debería poner el acento en las personas. Una amplia campaña informativa, como si fuese un servicio de nueva implantación y estrechar la vigilancia sobre los incívicos mediante la implantación, por parte de la empresa adjudicataria, de agentes informativos en las áreas más conflictivas.

Tengamos la esperanza de que la situación es reversible, con esfuerzo y dificultades, pero reversible. Necesitamos que este nuevo proyecto tenga un fuerte liderazgo político.

Los ciudadanos debemos percibir lo mucho que este tema importa al Ayuntamiento y su indiscutible compromiso con la mejora sustancial del servicio.